Edding cumple 50 años

En 1960, desde una oficina ubicada en un sótano en el barrio de Barmbek (Hamburgo), los señores Edding y Ledermann realizan su primera importación de rotuladores de fieltro procedente de Japón. Su capital inicial: 5.000 marcos y una máquina de escribir sencilla. La inscripción de la empresa con un nombre inventado habría costado un dinero del que ambos fundadores carecían. Por ese motivo optaron por utilizar un apellido. “A los dos nos pareció que Edding era más corto, más preciso y más internacional que Ledermann”, afirma Volker Ledermann en retrospectiva. El edding No. 1 se convirtió en un éxito sensacional. Con el paso de los años ambos fundadores mejoraron su cartera de productos y edding se convirtió en un sinónimo de “marcar de manera permanente”. El surtido actual incluye más de 200 productos especializados.
Aparte de las oficinas, los talleres y los estudios, los marcadores también están conquistando la producción industrial. Para aquellos lugares estériles, calientes, grasos o húmedos en los que, sin embargo, deben perdurar las marcas hechas a mano, es donde entran en juego los edding. Además, en el ámbito privado no son solamente los aficionados al bricolaje, los manitas o los estudiantes quienes valoran la variopinta gama de rotuladores y marcadores de edding para todos los fines.
En 1965 con Legamaster, antes planMASTER, la empresa amplía su gama de productos en el ámbito de la comunicación visual. Las pizarras de presentación, sobre las que se escribe con marcadores no permanentes, permiten mantener la vista clara en el trabajo en grupo y las presentaciones. La digitalización marca aquí también la diferencia y pone fin a la era de la tiza. El mayor crecimiento en los ingresos se realiza en las eBoards, pizarras interactivas, donde se digitaliza lo que escribimos para utilizarlo en un ordenador. Las eBoards están sustituyendo a las antiguas pizarras verdes, sobre todo en los colegios e instituciones educativas.
Los casi 600 trabajadores de edding que hay en el mundo obtuvieron en 2008 un beneficio aproximado de 114 millones de euros, vendiendo sus productos en más de 100 países. Además de la sede en Bautzen se produce también en otros tres países. La sede principal de la administración y el almacén central se encuentran hoy en día en Ahrensburg, al norte de Hamburgo.
