Montblanc. La firma que se desdibuja
La compañía Richemont, propietaria de la marca de plumas de lujo Montblanc, dijo que sus ventas en el último trimestre se vinieron abajo siete por ciento.
Los aficionados a los artículos de lujo de escritura dejaron de lado sus gustos cuando arrancó la crisis a mediados del año pasado.
La Compañía Financiera Richemont, propietaria del sello Montblanc, anunció en su reporte anual de 2008 que durante el último trimestre del año pasado las ventas alcanzaron 187 millones de euros, por debajo de los 221 del mismo período de 2007, lo que representó una caída de siete por ciento.
Esto rompió con la bonanza de las plumas que refieren al pico francés, la cual en 2006 lanzó al mercado un bolígrafo de lujo para conmemorar su aniversario número 100, además de una pieza de diamante con la forma del logotipo: una estrella de seis picos redondeados, la misma que aparece en la punta de todos los objetos de escritura.
A principios del siglo pasado, el papelero Claus-Johannes Voss, el banquero Alfred Nehemias y el ingeniero August Eberstein se reunieron para formar las bases de la futura compañía dedicada a artículos de escritura.
Al principio la empresa llevó el nombre de Simplo Filler Pen Company. Fue en 1913 cuando eligieron el nombre Montblanc y crearon el emblema.
No obstante, la recesión de 1929, la firma dio a conocer una pluma de la serie Meisterstück (que en alemán significa obra maestra) gravada con el número 4810, que alude a la altura del monte que da el nombre a la compañía.
Esta serie se convirtió en la más famosa de la empresa.
Los lanzamientos más recientes fueron bautizados como Bohéme y Starwalker, con adornos en zafiro en el clip y la estrella distintiva dentro de una punta transparente.
Para este año, la edición está dedicada a la bella actriz alemana Marlene Dietrich, quien se ganó la fama con la película El Ángel Azul, por lo que la compañía diseñó un bolígrafo estilizado en tonos de ese color con la firma de la celebridad gravada en la tapa.
Dos años antes empezaron los honores a las actrices, cuando dedicaron una pluma fuente de sofisticado diseño en colores plata y negro a la sueca Greta Garbo.
Los clásicos de la literatura universal también han sido homenajeados a través de los diseños de la compañía. Modernistas como el poeta inglés T. S. Eliot, los novelistas Joyce y Proust, son parte de los catálogos de la compañía, desde el francés Julio Verne, hasta Franz Kafka, Thomas Mann, hasta el poeta William Faulkner y el estadunidense Ernest Hemingway.
En el 400 aniversario de la publicación de la primera parte de El Quijote de la Mancha, la marca dedicó su edición anual al autor de la obra, Miguel de Cervantes.
Personalidades como Luis XIV recibieron homenajes póstumos con los bolígrafos de lujo. Para personalidades como ésta, los diseños destacan por sus tonos en oro y excesivos decorados.
Además de las exclusivas plumas fuente, bolígrafos y portaminas, la compañía ofrece relojes, piezas de joyería, fragancias y artículos de piel.
Según el sitio oficial, la marca cuenta actualmente con unas 300 tiendas autorizadas en 70 países. Además, algunos productos se venden en tiendas departamentales o especializadas en artículos de escritura. Todos los establecimientos que comercien con la firma deben contar con la debida autorización de ésta.
En su reporte de ventas, Richemont asumió que este año el panorama “no es causa de optimismo”.
